Displasia de cadera en perros

Este artículo es solamente informativo.

Enfermedad que puede afectar a casi cualquier raza de perro, sin embargo, los perros altos tienen más probabilidades de desarrollarla. Además, la variante genética, la nutrición inadecuada y la postura incorrecta juegan un papel adicional en el desarrollo y la progresión de esta enfermedad en el animal.

Esta condición dolorosa puede reducir de forma radical la calidad de vida de un perro y es difícil de detectar por parte de los dueños.

displasia de cadera en perros viejos

¿Qué es la displasia de cadera en los perros?

Es una afección compleja en la que las articulaciones de la cadera se desarrollan de manera anormal, o sea, que la articulación está demasiado floja; lo que conduce a que la cabeza femoral y el acetábulo (que forman la bola y la cavidad de la articulación), se muevan de manera anormal entre sí, es decir, se frotan y muelen en lugar de deslizarse suavemente.

Esto conduce a tensiones provocando inflamación, degeneración de los tejidos articulares, dolor y discapacidad para el perro, que se pueden manifestar de varias maneras, tales como cojera, marcha anormal y rigidez.

¿Qué causa la displasia de cadera en los perros?

Tanto los factores genéticos como los ambientales juegan un papel importante en el desarrollo de la displasia de cadera.

Otros factores que pueden aumentar esta predisposición genética son:

  • Tasa de crecimiento excesivo
  • Tipos de ejercicio
  • Peso del animal
  • Nutrición inadecuada

Síntomas de la displasia de cadera en perros

La displasia de cadera es hereditaria y es especialmente común en perros grandes, como el Golden Retriever, el Pastor Alemán, el Rottweiler y los Labradores, el San Bernardo, Dóberman.

Los primeros síntomas de la displasia de cadera en perros se dan cuando son muy jóvenes, tan solo de cuatro meses de edad. Otros la desarrollan junto con la osteoartritis a medida que se hacen adultos. En ambos casos, hay algunos síntomas con los que los propietarios deben estar familiarizados. Estos síntomas pueden variar según la gravedad de la enfermedad, el nivel de inflamación, el grado de flojedad en la articulación y el tiempo que el perro ha sufrido de displasia de cadera.

Algunos síntomas son:

  • Aumento notable de los músculos del hombro, ya que compensan el extremo posterior
  • Se balancean, andan con el llamado «salto de conejito»
  • Presentan cojera en la parte trasera
  • Hay disminución de la actividad, no le gusta levantarse
  • Se resisten o se les dificulta subir, saltar o correr
  • Sienten dolor
  • Hay pérdida de la masa muscular del muslo
  • Disminución del rango de movimiento
  • Se vuelven rígidos
  • En el estado avanzado hacia la osteoartritis, se puede escuchar un crujido del área articular

¿Cómo diagnosticar displasia de cadera en perros?

El veterinario debe realizar un examen físico, en este examen, el médico manipula las patas traseras del animal para verificar la soltura de la articulación, también para comprobar si hay dolor o si se ha reducido el movimiento.

El veterinario también indagará sobre los síntomas que ha presentado el perro, cualquier incidente o lesión que pueda haber contribuido a esos síntomas, y cualquier información adicional que tenga sobre el animal.

El diagnóstico definitivo generalmente se puede obtener con una radiografía de la cadera del perro, para determinar el grado y la gravedad de la afección, lo que ayudará a determinar el mejor curso de tratamiento para su perro.

dolor de cadera en perros

Hay varios signos en la radiografía que indican displasia de cadera en el perro:

  • La cabeza del fémur se aplana y no se asienta profundamente en la cavidad (subluxación). A veces se disloca (dislocación).
  • El receptáculo está aplanado, ya no agarra la cabeza del muslo.
  • El cuello de la cabeza femoral es grueso en la displasia de cadera.
  • El veterinario utiliza una plantilla para determinar el llamado ángulo de Norberg en las imágenes de rayos X.

Se mide con una plantilla el centro geométrico de las cabezas femorales, luego se unen mediante una primera línea, al centro de la cabeza femoral, enseguida, se traza una segunda línea hacia el borde acetabular craneal. El ángulo que forman esas dos líneas, es el ángulo de Norberg. En perros normales este ángulo es igual o superior a 105°.

Cuando hay displasia de cadera, el ángulo es inferior a 105°.

Diagnóstico diferencial

En perros jóvenes, se debe hacer una distinción entre la displasia de cadera y la cojera causada por panosteítis (enfermedad asociada al desarrollo de los huesos que aparece sobre todo en cachorros de razas de crecimiento rápido, especialmente perros de razas grandes y gigantes), osteocondrosis (afección caracterizada por el desprendimiento parcial o total de un cartílago de la superficie de la articulación del codo) y ocasionalmente por lesión parcial o total del ligamento cruzado craneal.

En los perros adultos y ancianos, es necesario descartar el dolor y la cojera asociada con la presión sobre las raíces nerviosas en la espalda baja, y la cojera asociada con la rotura del ligamento cruzado craneal, poliartritis o neoplasia ósea (cáncer) antes de atribuir síntomas clínicos de displasia de cadera.

Muchos perros muestran una evidente displasia de cadera en las radiografías, sin embargo, la cojera es causada por otro problema.

Tratamiento de la displasia de cadera en perros

El tratamiento de la displasia de cadera en perros, puede ir desde modificación en el estilo de vida hasta cirugía. 

Dependiendo de la gravedad de la afección el veterinario puede recomendar lo siguiente:

  • Disminución de peso para quitar el estrés de las caderas
  • Restricción de ejercicio, especialmente en superficies duras
  • Terapia física
  • Suplementos articulares, a menudo se usan como una intervención temprana y durante la progresión de la enfermedad, ya que son seguros para el uso a largo plazo en la mayoría de los perros.
  • Es recomendable proporcionar alimentos a los perros de razas grandes con displasia de cadera, que contengan suplementos para articulaciones como la glucosamina, que es un aminoazúcar para favorecer el desarrollo de los tejidos cartilaginosos de los perros, especialmente de las articulaciones.
  • Medicamentos antiinflamatorios sin esteroides ni corticoides
  • Modificadores de fluido articular

Prevención de la displasia de cadera en perros

  • No todos los casos de displasia de cadera se pueden prevenir, pero si se pueden seguir algunas recomendaciones para reducir el riesgo de que el perro desarrolle esta enfermedad.
  • Alimentar al cachorro con una dieta adecuada. Así tendrá un desarrollo saludable de huesos y articulaciones y ayudará a prevenir el crecimiento excesivo que conduce a la enfermedad.
  • A medida que el perro va creciendo, procure que tenga niveles adecuados de ejercicio y una dieta saludable para evitar la obesidad, que es otro factor que contribuye a la displasia de cadera, ya que se está ejerciendo más presión sobre las articulaciones.
  • La fisioterapia sensible puede ayudar, ya que fortalece los músculos y estira los ligamentos.
  • Se deben evitar todos los movimientos de empuje, es decir, correr o saltar, ya sea en el ejercicio diario del perro o desde el sofá, persiguiendo la pelota.
  • Los movimientos que se hacen al nadar, que no causan choques adicionales, son beneficiosos. La llamada lubricación articular es estimulada por esta clase de movimientos suaves y redondos. Si a su perro no le gusta nadar, pueden hacerle este tipo de movimientos con medidas de fisioterapia.
  • La acupuntura también puede ser una alternativa para restablecer la salud, el equilibrio o mejorar la calidad de vida de las mascotas. Esto se usa principalmente en perros ancianos donde la cirugía ya no es aconsejable. De lo contrario, especialmente en perros jóvenes, una osteotomía de conversión o incluso una articulación artificial es definitivamente una opción.
displasia de cadera en perros mayores

Pronóstico para perros con displasia de cadera

Los perros con displasia de cadera a menudo llevan vidas largas y completas, especialmente con tratamiento.

El pronóstico de la displasia de cadera en perros es muy diferente de acuerdo a la gravedad de la misma. Con síntomas leves, el veterinario puede mejorar enormemente la afección del perro con una combinación de analgésicos y fisioterapia.

Si el perro con displasia de la articulación de la cadera ya tiene un dolor intenso y la articulación cambia muy degenerativamente (artrosis, desgaste de las articulaciones en el perro), no es posible la curación completa.

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